Este mudo experimento de vivir
17/7/26
Entender el azul que late en otras vidas,
entender desde una distancia razonable
como la que logras mantener ahora
(para no caer de lleno en el abismo),
es una tarea que no te corresponde.
Tropezar sí, día tras día con el tiempo
y caer, permaneciendo erguido,
en este agujero sin fondo
que desteje el sentido de existir.
No sé qué respuesta oculta hay
en las horas muertas
que pasamos con nosotros,
olvidada infancia que resurge
en caluroso despertar a la existencia.
Para recomenzar después
en la cadena sorda de los días
—muerde el vacío tu memoria—
sin nadie ya sincero que escuche
este mudo experimento de vivir.
Este poema que aparece en la antología del III Certamen de Poesía Ars Magna Ciudad de Astorga, editada por Ediciones La Crítica. Aquí: III Certamen de Poesía ARS MAGNA Ciudad de Astorga 2026 – ELC – EDICIONES LA CRÍTICA
Bordeando el color de la sombra,
alguien insinúa
que ya no te quiere.
Bordeando el color de la sombra
en esta rara fiesta de disfraces,
donde la noche invoca a la muerte
bajo una calma fingida,
solo tú lo sientes
antes de que suceda,
letra herida sin rastro.
Las palabras sobran aquí,
todo es silencio envenenado,
ahora temes marcharte
sin decir nada a nadie.
alguien insinúa
que ya no te quiere.
Bordeando el color de la sombra
en esta rara fiesta de disfraces,
donde la noche invoca a la muerte
bajo una calma fingida,
solo tú lo sientes
antes de que suceda,
letra herida sin rastro.
Las palabras sobran aquí,
todo es silencio envenenado,
ahora temes marcharte
sin decir nada a nadie.
16-07-2026
22/4/26
La piedra
en el luminoso
párpado de nadie,
huellas en la arena
de otra habitación inerte,
ojos de esa luz
que gira en el vacío,
arde la puerta,
gritan los espejos,
los pasos
del vendedor de diamantes
al salir del umbral,
los pájaros de hielo
en la sombra sin nombre:
amanece la piedra
en el oscuro
párpado del día.
(2014, recuperado)
7/4/26
27/1/26
el sufrimiento es una flor ambigua
que crece en el corazón de la tarde
y va eclipsando nuestras vidas
la tristeza sin embargo
resulta peligrosa
como el veneno de esa flor,
no duele
pero se enquista
y se instala en la ventana
que conecta con el mundo
el cristal de tus ojos
se empaña progresivamente,
incapaz de percibir
este paisaje luminoso
que arde en la arena de los días
que crece en el corazón de la tarde
y va eclipsando nuestras vidas
la tristeza sin embargo
resulta peligrosa
como el veneno de esa flor,
no duele
pero se enquista
y se instala en la ventana
que conecta con el mundo
el cristal de tus ojos
se empaña progresivamente,
incapaz de percibir
este paisaje luminoso
que arde en la arena de los días
13/1/26
11/1/26
Se trata de una experiencia, de un encuentro, y ahora -en su carta dirigida a Jean-Paul Sartre- también de un despertar:
Captar con máxima seriedad el instante
del mundo y expresarlo en palabras para que
se despierte, finalmente, la experiencia decisiva
de cuán abismalmente se esconde la riqueza
del ser en la nada esencial.
III
El camino es largo, nosotros no osamos más
que algunos pasos, ellos nos conducirán si las
cosas van bien, hacia los lugares que debemos
atravesar hasta llegar al punto donde nos quede
un único recurso: saltar.
Para este salto lo decisivo es, por un lado, darle
espacio a lo ente en su totalidad, y, después,
abandonarse a la nada.
Por ella, o para ello, ya no habla de trascendencia sino de salto, un salto sin orilla desde donde darlo,
desde "la libertad de lo abierto" a "lo abierto de la libertad":
de nada a nada, una entrega,
un abandono libertad.
Sin la original patencia de la nada no hay mismidad ni libertad.
Un quedar en vilo, sin apoyos, y, no obstante, en esa suspensión, ese tajo,
sin apoyarse en su borde,
hay que mirar la vida a los ojos: abrazarla o rechazarla...
besarla o escupirla.
Fragmento extraído del libro "Señas hacia lo abierto. Los estados de ánimo en la obra de Heidegger" de Hugo Mujica, edición de Vaso Roto Ediciones, 2023.
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