Hay un olvido de toda existencia, un callar de nuestro ser,
que es como si lo hubiéramos encontrado todo.
que es como si lo hubiéramos encontrado todo.
Friedrich Hölderlin, en Hiperión
Para Martin Heidegger, el proyecto (Entwurf) no es un plan deliberado que se diseña desde la distancia, ni una estructura ajena a la que uno decide sumarse por invitación o compromiso externo. Tales artificios resultan, a todas luces, antinaturales. El ser humano, en su esencia misma, no aspira conscientemente a un proyecto que dé sentido a sus días: es ya su propio proyecto infranqueable en marcha. Existir significa encontrarse ya arrojado al mundo (Geworfenheit), inmerso en esa corriente originaria donde la vida nos empuja a decidir y a ser, mucho antes de que alcancemos a conceptualizarlo.
La idea preconcebida de que el proyecto equivale a una meta externa, una agenda que rellenar o un colectivo al que adscribirse, reduce la existencia a una gestión utilitaria más propia de carne de rebaño. Negocio para terapeutas, coaches y gurús de todo pelaje. Estos mercaderes de destinos ajenos, en su inmensa mayoría, no quieren darse cuenta de que el ser ya está, de hecho, habitando sus posibilidades intrínsecas, respondiendo a la necesidad radical de vivir sin ningún tipo de estímulo inicial procedente del exterior. Gustan de proyectar carencias y manejarlas a su antojo con la excusa de cualquier barniz filosófico. Sin embargo, incluso en la ceguera de lo cotidiano la vida nos sitúa en el centro del ser, arrojándonos al mundo.
En un tiempo donde el ser humano vive intoxicado por estímulos constantes que merman su valiosa esencia, paralizándose ante el más insignificante contratiempo, proliferan simulacros que intentan tutelar la verdad de la existencia, crecen como setas esos trileros que vampirizan la autenticidad del alma. Frente a ellos, el verdadero proyecto existencial no se fabrica ni se recluta. Es sencillamente el despliegue íntimo y poético de un ser que, al descubrirse en el mundo, asume con dignidad el peso y la libertad de su propio destino.
Ser uno con todo, esa es la vida de la divinidad, ese es el cielo del hombre.
Septiembre, 2026
Septiembre, 2026