¿No estás ligado a todos los vivos?

¿No te nutre la Parca en su propio
beneficio? Ve, atraviesa la vida
sin armas, pues nada debe atemorizarte.

Bendice cuanto te sucede,
sé propenso a la alegría. ¿Qué podría
ofender tu corazón? ¿Qué impide
que sigas marchando en tu camino?

Pues desde que la poesía brotó de humanos labios
propagando la paz,
desde el día en que nuestro canto
benéfico en el dolor y la alegría,
regocija el corazón de los hombres

también a nosotros, poetas del pueblo,
nos gusta mezclarnos con lo viviente,
con el amistoso gentío; felices, amigos de todos.
abiertos a cada uno. Tal
nuestro antepaso, el dios Sol

a ricos y pobres da su gozosa luz
y, mientras el tiempo huye, nos ayuda,
efímeros como somos, a seguir en pie
con su andador dorado, así como nosotros
guiamos los pasos infantiles.

Y cuando llega la hora, es esperado
recibido por oleaje púrpura. Entonces,
sabiendo que todo es pasajero,
va declinando, con ánimo invariable

¡Qué así perezca nuestra alegría
cuando suene la hora y el espíritu triunfe;
que así se hunda en la grave plenitud de la vida,
y tenga tan hermosa muerta!


“Hölderlin, con fidelidad admirable no fue sino aquello a que su destino le llamaba: un poeta. Pero ahí nadie le ha superado en su país, ni en otro país cualquiera”.

Luis Cernuda