22/9/21

un poema de Roger Wolfe

 ÉTICA 
DEL CAVERNÍCOLA CONTEMPORÁNEO 

No hay otra alternativa 
más que enquistarse 
en la zozobra 
cerrar puertas y ventanas 
bajar persianas 
pinchar a Purcell 
desplomarse en la cama 
y respirar pausadamente 
mientras el mundo 
ahí fuera 
se destroza. 

(De Mensajes en botellas rotas, 1996)

7/9/21

La soledad es un disparo, 

tenue pero destructivo, 

contra el amor sincero 

que me negué a expresar 

según las convenciones 

de esa expectante vida 

de los escaparates,

cuando todo estaba 

preparado para ello,

un disparo negro que nos mata 

entorpeciendo la alegría, 

dolor abierto que carcome el aire 

junto al tiempo que hoy 

se nos obliga a respirar,

dictaduras de lo correcto

proclaman libertad

contra nosotros mismos,

algoritmos sin corazón

ahogando la existencia 

desde opacas oficinas 

a miles de kilómetros de aquí. 


8/8/21

Hugo Mujica "¿Quién está ahí?"


      Hugo Mujica ilumina los caminos con sencilla lucidez, revelándonos aspectos del ser que enredados en nuestra cotidianeidad se nos escapan habitualmente, a pesar de estar paradójicamente insertos en la esencia misma de la vida. 

      Para continuar, en la medida de lo posible, en este camino abierto a la escucha.


       Fragmentos de esta interesante ponencia que tuve la suerte de poder escuchar ayer con atención.

"Somos o estamos atravesados por una pregunta que se responde, ¿cómo? encarnándola. Somos las respuestas que fuimos dando, a través de las preguntas que nos fueron llegando en la vida. Preguntas explícitas o preguntas que son el interrogar de determinadas cosas: el encuentro con lo desconocido, el lugar para lo inesperado."

"La diferencia antropológica está basada en nuestra diferencia con el animal. El animal está contenido, protegido por la naturaleza: él y la naturaleza son uno. En el hombre hay una disonancia, una diferencia, nosotros no estamos contenidos por la naturaleza, somos parte naturaleza pero hay una parte que no coincide, nosotros somos como de alguna forma una fisura."

"Somos el constantemente tener que sostener ese equilibrio entre la naturaleza y la cultura. La cultura es lo que nosotros creamos para hacer un puente en eso que nos falta como naturaleza. Esa carencia, que no estamos nunca agotados en lo que ya es, eso que se puede ver como carencia, como necesidad, es la libertad. La libertad es que siempre hay una fisura desde la cual crear, desde la cual generar aquello que sentimos que no tenemos. Una fisura que hay que cultivar, no hay que taponar. Es nuestra fuente, es nuestra creación."

"Subyaciendo todo eso (porque aun durmiendo estamos vivos, y aun no enfrentando la vida la vida nos enfrenta), dentro de nosotros mismos hay una pulsión, pulsión por ser. Nosotros llevamos adentro una pulsión, un mandato, una angustia. Nuestras entrañas quieren conocer la luz, quieren nacer. Somos seres en nacimiento, no en haber ya nacido."

"A través de la angustia si uno logra dar el salto, que no lo da uno, lo da la pulsión esta por ser, ser a pesar de nosotros y todo lo que hacemos para no angustiarnos, para no encarar que la vida pide algo más de nosotros ¿qué pide? que la creemos, de crear: la vida única que somos. Cuando damos ese paso, entonces de nuevo lo que era carencia y diferencia se vuelve libertad. Lo que era darse cuenta que la escenografía de la vida en la cual yo estaba no era mía, no era el reflejo de mí sino lo que yo había recibido, entonces es cuando puedo crear lo propio y sobre todo ese que yo creí que era, que es mi ser uno mismo, no es mi sí mismo, el uno mismo es la gran invención de la cotidianeidad, ¿qué es el uno mismo? Es el se, puede ser uno, puede ser se, puede ser la gente, es un anónimo todo que no es nadie, ¿cómo me visto? como se viste, ¿cómo pienso? y como uno piensa, hay un anónimo que nos va dictando y dentro del cual nos vamos metiendo... Está siempre ya ofrecida la forma de ser, esa forma de ser es el uno, ese uno no me permite el sí mismo. Soy un uno mismo, la angustia termina en última instancia por disolver esa seguridad que yo tenía que se apoyaba en la de todos, que eran nadie, que era de ser uno, como uno debe ser. "

"La voz de la conciencia (no en el sentido de conciencia moral, de lo bueno y lo malo, sino en el sentido de conciencia que llama a despertar, que pide vivir) es como el sí mismo reclamándole al uno mismo que se retire, soy yo mismo pidiéndome ayuda, pidiendo poder ser. Y para eso tengo que deconstruir a ese uno social, o sea, yo me llamo a mí mismo pidiendo rescatarme. ¿Qué dice la conciencia? No dice nada. ¿A qué llama la conciencia concretamente? A nada. De nuevo no hay nada ya hecho si realmente voy a ser creativo, si realmente voy a generar una vida única: cada instante es la decisión. "

"Cada instante tiene su gloria, y cada vida es ese instante. Cada uno tiene que llevar la vida a que acontezca. Como la conciencia no dice nada se trata de escuchar nada, de hacer silencio. Silencio, escuchar, y las cosas pasan, porque las cosas siempre vienen. Pero hay algo más en todo este planteamiento, está lo que llamamos la decisión: uno tiene que decidir, uno tiene que dar el sí. Nietzsche fantásticamente lo llamaba el amor fati, amor al destino, sea como sea la vida yo le tengo que decir que sí para que sea de otra forma. San Agustín tiene una bella frase: "Por todo lo que fue gracias, a todo lo que será amén"."

"Hay que hacer una decisión, un consentimiento. Hay un momento, uno o varios momentos pero pocos, en que uno se sienta con la vida, la mira cara a cara y la escupe o la besa. No es un cálculo ni precisamente por, ni a pesar de, es como la vida es, no como yo quisiera. Cuando acepto las cosas como son es cuando puedo abrazarlas, y los dos ser otra cosa que lo que ya somos. Estar en estado de resuelto, de decisión, es empezar a vivir a diario. "

"De nuevo el gran problema de la decisión es la postergación, el procastinar, que implica eso que siempre estamos delegando. Siempre puede ser después, incluso el morirnos, a nadie se le ocurre que puede ser ya, siempre puede ser porque como le pasa a los otros es obvio que me puede pasar a mí, y me va a pasar pero después. Ahora no voy a pensar, y si no pienso en eso la vida no se vuelve radical, se vuelve como todo puede ser después. "

"Sosteniendo esa diferencia, nunca agotándose en lo que ya es, el gran creador hace las mismas preguntas de siempre que las hace de nuevo y las da a entender, una gran vida es la vida que sostiene el temblor casi a contra natura de tener que estar parado en dos patas y hacer un equilibrio pero pagar el precio con eso de tener los ojos en lo abierto y la distancia como lugar a cultivar. "

"En última instancia podría decir que somos ese no ser, somos deudores de lo que podemos llegar a ser, pero eso no es como un castigo que hay que pagar por ser deudor, sino que nosotros es como que nunca terminamos de ser y siempre estamos empezando de nuevo a ser. Sostener ese lugar, sin llenarlo, sin mentirnos, sin ilusionarnos, sufriéndolo, celebrándolo, pero nunca por así decirlo cosificándolo, eso es la gran dimensión de la existencia, cómo sostener que el manantial mane y no conformarse con el charco de la inmediatez que forma."

"Esta decisión del poder ser, es poder ser sabiendo que constantemente tenemos que crear. Tenemos que sostener el vacío, tenemos que sostener la diferencia antropológica, es decir, tenemos que saber que no hay identidades. Hay solamente diferencias, y la riqueza es la diferencia y no la identidad."

"El conocimiento último ante el otro y ante la realidad es el dejar ser, es la reverencia. Porque en realidad todo es un misterio, nosotros somos apenas lo que llamamos mundo, lo que ya comprendimos, en el medio de un infinito astral del cual apenas llegamos a ser un puntito, somos un ratito en la constelación de miles de millones de años, la vida de uno es un suspiro Y en el medio de eso debemos tener connaturalidad con el no saber, saber que ese pedacito iluminado está rodeado por un infinito de oscuridad, y no llamarlo oscuridad ni querer resolverlo ni meternos en el otro para escarbar lo que es, sino llamar a todo eso que no se comprende misterio. Y misterio es lo que se dice con la boca cerrada. No hay nada que decir, pero sí escuchar."


Segunda seña: "¿Quién está ahí?", Hugo Mujica.

«La Universidad del Sentido», vinculada en la fundación Scholas Occurrente, dentro del ciclo de clases «Ocho señas»

2/8/21

un poema de César Simón

EL CENTINELA

Aquí llevo esperando varios años.
Lo que sucede ahí dentro no me importa. 
Compendedme: me mezclo, lleno folios; 
pero mi gran tarea es este muro.

Este muro lo nombran en un libro, 
que supone que no hay nada detrás. 
Preparo sin empuje esta evasión, 
desconfío, calculo, estoy callado. 
Callarse: tocar fondo. Lo mejor.

Tengo un vago tumor en el cerebro.
Indiferentes ruidos me circundan,
aleteos de moscas blanquecinas.

Sé muy bien ser muy breve. Están mis manos 
precisas, recortadas. Y es absurdo
este esperar o no, y este pensar
o no. Y es tan extraño
tener venas y carne
que inexpresivo masco tantos días,
me aburro, normalmente.
Las cosas... Ya veremos.


De “EROSIÓN” (1968-1970), obra que inauguró la editorial Hontanar, fundada por el mismo autor valenciano junto a Pedro de la Peña y Jenaro Talens.

6/7/21

"El poema, la puerta."

Comparto estas palabras dedicadas a "En el umbral del día" en el blog cultural del profesor Antonio Ángel Usábel, de quien agradezco siempre su punto de vista así como su continuada amistad. 

El poema es la puerta a todo. El universo del cual no puede renegar el creador. El resultado de minutos de vida, de experiencias intrahistóricas personales, la persiana que vela la habitación propia. Es una apuesta por la geometría de la escritura, tinta cúbica de luz o de sombra.

Este poemario de José Antonio PamiesEn el umbral del día (Fundación Málaga, marzo de 2019, Premio Málaga Ciudad del Paraíso 2018), es un homenaje a la creación poética como única alternativa. Su poesía no es lírica, sino extraordinariamente eficiente.

 Se puede leer en: Nocturnos cantos ruanos: El poema, la puerta. 

5/7/21

  
 
      Situarse
      en el centro de la nada,
      mientras caimanes de tinta hueca
      horadan la atención multitarea
      en la espiral simétrica de días
      artificiales
      como su propia luz halógena,
      despertar
      frente a esta pantalla de cifras 
      que repiten circularmente
      el error de tu existencia.
 
      Entretanto repiensas
      el haiku que ilumina
      por un instante esa nada,
      desierta quietud interior
      junto al vértigo del viaje
      que solo en apariencia
      acapara la vida.


 

Canicular

avanza julio, abrasa,

calcina el viaje.



2/7/21

un poema de Lawrence Ferlinghetti

El poeta como pescador

A medida que envejezco
percibo que la vida
tiene la cola en la boca
y otros poetas y otros pintores
ya no encarnan para mí
ningún tipo de competencia
El cielo es el desafío
el cielo
que aún debe ser descifrado
ese alto cielo
ante el que caen agobiados
los astrónomos
con sus grandes orejas electrónicas
ese cielo
que nos susurra constante
los secretos finales del universo
el mismo que respira
hacia adentro hacia afuera
como si fuera el interior de una boca
del cosmos
el mismo cielo
que es el borde de la tierra
y del mar también
el cielo
de voces múltiples y ningún dios
rodeando un océano de sonido
que devuelve ecos
como las olas
que estallan en el murallón
Poemas enteros
diccionarios completos
enrollándose
en la explosión de un trueno
Cada atardecer un cuadro instantáneo
cada nube un libro de sombras
a través de las que vuelan salvajes
las vocales de los pájaros
que llorarán repentinamente
Ese firmamento para el pescador
está despejado
a pesar de las nubes oscuras
Él lo observa
lo estima por lo que es:
el espejo del mar
a punto de precipitarse sobre él
en su bote de madera
al filo del horizonte oscuro
Nosotros lo imaginamos como un poeta
siempre cara a cara con la vieja realidad
donde los pájaros nunca vuelan
antes de la tormenta
No lo dudes
él sabe lo que caerá desde las alturas
antes de que amanezca
él es su propio vigía
en su embarcación
atento al sonido del universo
dando cuenta de las visiones
de la tierra de lo viviente
con su voz poderosa

29/6/21

un poema de Al Berto

Cromo  
 
andamos pelo mundo
experimentando a morte
dos brancos cabelos das palavras
atravessamos a vida com o nome do medo
e o consolo dalgum vinho que nos sustém
a urgência de escrever
não se sabe para quem

o fogo a seiva das plantas eivada de astros
a vida policopiada e distribuída assim
através da língua... gratuitamente
o amargo sabor deste país contaminado
as manchas de tinta na boca ferida dos tigres de papel

enquanto durmo à velocidade dos pipelines
esboço cromos para uma colecção de sonhos lunares
e ao acordar... a incoerente cidade odeia
quem deveria amar

o tempo escoa-se na música silente deste mar
ah meu amigo... como invejo essa tarde de fogo
em que apetecia morrer e voltar


        Cromo

andamos por el mundo
experimentando la muerte
de los cabellos blancos de las palabras
atravesamos la vida con el nombre del miedo
y el consuelo de algún vino que nos sostiene
la urgencia de escribir
no se sabe para quien

el fuego la savia de las plantas vaciadas de astros
la vida multigrafiada y distribuida así
a través de la lengua gratuitamente
el amargo sabor de este país contaminado
las manchas de tinta en la boca herida de los tigres de papel

entre tanto duermo a la velocidad de los pipelines
esbozo cromos para una colección de sueños lunares
y al despertar la incoherente ciudad odia
a quien debería amar

el tiempo se escurre en la música silente de este mar
ah amigo mío... cómo envidio esa tarde de fuego
en la que deseaba morir y volver

Versión de Nidia Hernandez


Al Berto, pseudónimo de Alberto Raposo Pidwell Tavares, fue un poeta, pintor, editor y animador cultural portugués.


23/6/21

 

Tarde naranja,

revolotean flamencos

en las salinas.



2/5/21

poema de Eugenio Montejo

 La poesía

La poesía cruza la tierra sola,
apoya su voz en el dolor del mundo
y nada pide
ni siquiera palabras.

Llega de lejos y sin hora, nunca avisa;
tiene la llave de la puerta.
Al entrar siempre se detiene a mirarnos.
Después abre su mano y nos entrega
una flor o un guijarro, algo secreto,
pero tan intenso que el corazón palpita
demasiado veloz. Y despertamos.

La editorial Pre-Textos ha publicado recientemente una edición titulada "Obra completa. Poesía I" que recoge en este volumen en concreto, por primera vez y de manera sistemática, la poesía de este autor.  


“La poesía es la última religión que nos queda”, afirmaba Montejo, creador de una obra intensa y transparente en la que conviven la serenidad meditativa y la hondura emocional con la búsqueda de la palabra como medio de revelación del mundo. Poesía de la conciencia y la celebración que, en sus propias palabras, aspira a “nombrar la condición tan extraña del hombre en la tierra, de saberse aquí entre dos nadas, la que nos precede y la que nos sigue.” 


Breve reseña de Santos Domínguez