Los solipsistas afirman
que nadie más existe,
pero siguen escribiendo... para otros.

Los conductistas sostienen
que los que piensan no aprenden,
pero siguen pensando... sin desanimarse.

Los subjetivistas descubren
que todo está en la mente,
pero siguen sentándose... en sillas de verdad.

Los seguidores de Popper niegan
la posibilidad de probar,
pero siguen buscando... la verdad.

Los existencialistas afirman
que están completamente desesperados,
pero... siguen escribiendo.


W. H. Auden