"Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte, el otro te debilita. (...) Para mí sólo recorrer los caminos que tienen corazón. Esos recorro, y la única prueba que vale es atravesar todo su largo. "













Ahora que apenas escribo poemas los transeúntes me paran insultándome, estancándome en el fango de mi propia existencia. Yo que nací para avanzar sin tregua con el rayo del lenguaje y olvidar así el humo de todas las ideas que me queman. "Poeta", sentencian, tal vez con ironía. Y se me paran los relojes del espejo, y no tengo mar donde cobijar estos ojos sedientos de eternidad.







 




La postpunk amante de Tiresias
Género: Poesía
Autor: ¨Álvaro Guijarro
Portada: Toño Benavides
Año de publicación: 2013
Canalla ediciones






“Ya Lo Nuevo se despliega como una medusa
con alas de piedra entre ondas de diamante”


Con La postpunk amante de Tiresias Álvaro Guijarro (Madrid, 1990) se yergue como una voz inusual, radicalmente innovadora, en el panorama de la poesía joven contemporánea.

Estos aullidos de fuego impermeable dejan una estela nómada, retumban desde la raíz de la existencia de un poeta cuya voz se va afirmando progresivamente sin perder un ápice de su fuerza creadora originaria, como ya apuntaba en su anterior libro publicado “Tránsito”

Se trata de un poemario donde la vida bulle en cada verso, gestado valientemente on the road entre cafeterías, autobuses, pueblos con vistas al mar, ciudades a punto de derruirse, clandestinos arrabales de amores imposibles, relámpagos y truenos con la memoria oteando siempre ese punto de partida y de llegada que es Madrid.


¡Pero serán magnéticos sus carnívoros aullidos,
intensidad ardiendo el arrabal de los neones!


Álvaro va depositando cenizas incendiadas en libretas raídas por las inclemencias del destino. Su sendero aéreo va nutriéndose ya en el reino de las cosas, empieza a descender a lo necesario de la humanidad y de la cercanía al borde del camino. Resuena su voz inmediata con ese tono de vanguardia al que ya nos tenía acostumbrados pero esta vez insertado formalmente en estrofas de cuartetos, asombrando con algunos alejandrinos de alta factura.


¡Ah guerra romántica, antisopor de esta tierra!


La postpunk amante de Tiresias, plenitud inaprensible, depurado vértigo, atalaya y buhardilla, pensamiento en llamas, mujer de Mito, resplandeciente terremoto, vida y obra ya de Álvaro Guijarro que celebro.

Pues qué es el amor en su dimensión absoluta sino ese trayecto imposible que algunos humanos, pobres mortales, apenas levemente hemos osado rozar en nuestro efímero viaje.


“Tomad pues esta bomba de lírico futuro,
alma y cuerpo nuestro, y será vuestro, y es Luz”










            Camino al sol, parque de Atenas, oh primavera hacía tiempo no eras más que un sueño, poso fértil, huella dorada, amor que has derramado tu inyección amarga en el poema, quietud tras el crujido, nuestra paz ha madurado al sol, somos los ciruelos de la especie, hemos mudado las escamas y estamos vivos donde todo tiembla, en la vibrante inmensidad de los seres cuya inconsciencia desvelamos, asumida la borrosa circulación del extrarradio y las interferencias de eléctricos sueños sin raíz ni altura. Parque de Atenas, estamos donde importa, amo contemplar la belleza de tus árboles y sentir mi piel tostándose a este costado del río, cuánto anhelo he deshojado sin sentido hasta llegar aquí donde todas las flores bailan la canción remota de lo que no, de lo que nunca, y hasta la duda se evapora, porque el sueño se cumple en el tiempo y el lugar en que termina.



Abril, 2013


                       
 Leer a Confucio en vísperas de guerra, huír de la mediocridad y del bullicio atroz de la locura contemporánea, por encima de cualquier enfermedad creer en el vilipendiado poder de la naturaleza, permanecer infranqueable como el rayo en mitad del ruido, y saber que en último término yo decido.