2/7/21

un poema de Lawrence Ferlinghetti

El poeta como pescador

A medida que envejezco
percibo que la vida
tiene la cola en la boca
y otros poetas y otros pintores
ya no encarnan para mí
ningún tipo de competencia
El cielo es el desafío
el cielo
que aún debe ser descifrado
ese alto cielo
ante el que caen agobiados
los astrónomos
con sus grandes orejas electrónicas
ese cielo
que nos susurra constante
los secretos finales del universo
el mismo que respira
hacia adentro hacia afuera
como si fuera el interior de una boca
del cosmos
el mismo cielo
que es el borde de la tierra
y del mar también
el cielo
de voces múltiples y ningún dios
rodeando un océano de sonido
que devuelve ecos
como las olas
que estallan en el murallón
Poemas enteros
diccionarios completos
enrollándose
en la explosión de un trueno
Cada atardecer un cuadro instantáneo
cada nube un libro de sombras
a través de las que vuelan salvajes
las vocales de los pájaros
que llorarán repentinamente
Ese firmamento para el pescador
está despejado
a pesar de las nubes oscuras
Él lo observa
lo estima por lo que es:
el espejo del mar
a punto de precipitarse sobre él
en su bote de madera
al filo del horizonte oscuro
Nosotros lo imaginamos como un poeta
siempre cara a cara con la vieja realidad
donde los pájaros nunca vuelan
antes de la tormenta
No lo dudes
él sabe lo que caerá desde las alturas
antes de que amanezca
él es su propio vigía
en su embarcación
atento al sonido del universo
dando cuenta de las visiones
de la tierra de lo viviente
con su voz poderosa

29/6/21

un poema de Al Berto

Cromo  
 
andamos pelo mundo
experimentando a morte
dos brancos cabelos das palavras
atravessamos a vida com o nome do medo
e o consolo dalgum vinho que nos sustém
a urgência de escrever
não se sabe para quem

o fogo a seiva das plantas eivada de astros
a vida policopiada e distribuída assim
através da língua... gratuitamente
o amargo sabor deste país contaminado
as manchas de tinta na boca ferida dos tigres de papel

enquanto durmo à velocidade dos pipelines
esboço cromos para uma colecção de sonhos lunares
e ao acordar... a incoerente cidade odeia
quem deveria amar

o tempo escoa-se na música silente deste mar
ah meu amigo... como invejo essa tarde de fogo
em que apetecia morrer e voltar


        Cromo

andamos por el mundo
experimentando la muerte
de los cabellos blancos de las palabras
atravesamos la vida con el nombre del miedo
y el consuelo de algún vino que nos sostiene
la urgencia de escribir
no se sabe para quien

el fuego la savia de las plantas vaciadas de astros
la vida multigrafiada y distribuida así
a través de la lengua gratuitamente
el amargo sabor de este país contaminado
las manchas de tinta en la boca herida de los tigres de papel

entre tanto duermo a la velocidad de los pipelines
esbozo cromos para una colección de sueños lunares
y al despertar la incoherente ciudad odia
a quien debería amar

el tiempo se escurre en la música silente de este mar
ah amigo mío... cómo envidio esa tarde de fuego
en la que deseaba morir y volver

Versión de Nidia Hernandez


Al Berto, pseudónimo de Alberto Raposo Pidwell Tavares, fue un poeta, pintor, editor y animador cultural portugués.


23/6/21

 

Tarde naranja,

revolotean flamencos

en las salinas.



2/5/21

poema de Eugenio Montejo

 La poesía

La poesía cruza la tierra sola,
apoya su voz en el dolor del mundo
y nada pide
ni siquiera palabras.

Llega de lejos y sin hora, nunca avisa;
tiene la llave de la puerta.
Al entrar siempre se detiene a mirarnos.
Después abre su mano y nos entrega
una flor o un guijarro, algo secreto,
pero tan intenso que el corazón palpita
demasiado veloz. Y despertamos.

La editorial Pre-Textos ha publicado recientemente una edición titulada "Obra completa. Poesía I" que recoge en este volumen en concreto, por primera vez y de manera sistemática, la poesía de este autor.  


“La poesía es la última religión que nos queda”, afirmaba Montejo, creador de una obra intensa y transparente en la que conviven la serenidad meditativa y la hondura emocional con la búsqueda de la palabra como medio de revelación del mundo. Poesía de la conciencia y la celebración que, en sus propias palabras, aspira a “nombrar la condición tan extraña del hombre en la tierra, de saberse aquí entre dos nadas, la que nos precede y la que nos sigue.” 


Breve reseña de Santos Domínguez

28/3/20

Esto no es un poema, 
prohibido dignificar el pasatiempo estéril. 
Aquí sólo se busca nada, 
la sangre no es un accidente 
que empaña el ejercicio. 

El ocio más absurdo es visceral, 
derrama sus impotencias sobre las horas 
que transcurren lentas. 

Nada sucede. 

El tiempo se ha estancado 
en el corazón del vacío 
y amenaza con paralizarse 
en un pasatiempo infinito. 

Porque esto no es un poema,
se parece más a una canción monótona, 
a una lluvia sutil y persistente. 


2007

20/3/20


Es muy extraño que muy pocos reseñistas se den cuenta que uno escribe poesía porque uno desea hacerlo. La mayoría piensa que uno escribe poesía para imitar a Mallarmé o para sumarse a esta o aquella escuela. Es muy posible tener una idea del mundo que provoca una necesidad que nada puede satisfacer salvo la poesía y esto nada tiene que ver con otros poetas o con ninguna otra cosa.

                                                                                                             Wallace Stevens


Wallace Stevens fue un poeta estadounidense. Trabajó toda su vida como abogado de compañías de seguros. En 1955 obtuvo el Premio Pulitzer de Literatura. 

En 2018 apareció en Lumen, Barcelona, por primera vez en España, su poesía reunida bajo el título "Poesía reunida. Wallace Stevens", en edición de Andreu Jaume, con traducciones del propio Andreu Jaume, el poeta Andrés Sánchez Robayna y Daniel Aguirre, lo que supuso un hito en el pequeño acercamiento, ya de por sí complicado, de la obra de Wallace a los lectores de habla hispana.

 

1/2/20

Un objetivo válido para la poesía es dar una idea de la frescura o intensidad de la vida. Un objetivo didáctico se justifica en la mente del maestro; uno filosófico, en la del filósofo. No es que uno sea tan justificable como el otro, sino que unos objetivos son puros mientras que otros no lo son. Búsquense aquellos objetivos que sean puramente los objetivos del poeta puro.

Wallace Stevens