El lenguaje es una escisión entre el tiempo y la cultura.

Hay una emergencia espiritual en el ser humano que le hace ordenar el universo. ¿Cuál es el punto de vista común que convoca esto?

Eskindere en latín, scissors en inglés, y en español prescindir y precisar, que a su vez son palabras sinónimas. El gran dilema del ser humano es que cuanto más precisa más prescinde, porque somos incapaces de ver el fluir del río del que somos parte. El lenguaje que nos da la capacidad de congelar el universo para prescindir de él, nos saca a su vez de este universo creado mediante el lenguaje.

En el mito Hebreo, el poner nombre a las cosas es lo que expulsa al hombre del paraíso.

En el mundo de los rabinos, la serpiente es igual a la mujer y a la sabiduría. Por eso hay que intentar volver al árbol de la vida de los anunaki, al presente. Esto significa no proyectar la temporalidad infinitamente hasta el aburrimiento ni el hastío, sino salir del tiempo para volverse inmortal. Aquí radica la clave de la poesía.

En el mito coránico Alá se enfada tanto con la desobediencia de los hombres que cogió el árbol de la vida, el árbol del sésamo y expandió sus granos por todo el universo para que los hombres no disfrutaran de él.

El nacionalismo se cura viajando, porque cuando trazo un límite siempre pienso que lo que está de mi lado es lo bueno. Con el nacionalismo es imposible comer del árbol de la vida.

Aristóteles dice que hemos perdido la capacidad de hacer discursos demostrativos, himnos. El ser humano tiene un castigo porque cuando enuncia algo se está saliendo de la naturaleza y lo convierte en parte de su cultura distanciándose de ello. El mito del paso de la naturaleza a la polis.

Con el lenguaje construimos el mundo. Esta escisión metafísica del ser es lo que hace que generemos enfermedades. Adoptamos el mundo como mapa de signos olvidándonos del mundo real. La neurosis como enfermedad supone vivir constantemente en el estado de la representación del lenguaje. Pues hay dos tipos de mundo, el mundo presente y la representación que de ese mundo hace el lenguaje: nosotros vivimos aquí.